El día prometía. Esta mañana iba por el barrio y ya me encontraba a algunos alumnos que se dirigían a ver al Cautivo. Yo mismo con mis hijos pequeños conseguí verlo procesionar por la Avenida de la Soleá, pero poco después todo cambió y, finalmente, lluvia y carreras hicieron que todo terminara, de momento, en la parroquia del Divino Salvador. Pero a buen seguro que serán muchos los que disfrutarán de nuevo de su paseo por las calles de Sevilla cuando en el Domingo de Resurrección (¿puede haber un día mejor?) retorne de nuevo a nuestro barrio.
Nada mejor que recordarlo con esta "Amargura"... Seguro que otros años correrá otra suerte...
lunes, 29 de marzo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario